Música

“Que la comida sea tu alimento y el alimento tu mejor medicina” Hipócrates

lunes, 19 de mayo de 2014

Querer no está de moda.

Este texto no es mío, lo encontré por internet. Pero me gustó tanto que decidí compartirlo.
"Solemos caer en el error de obsesionarnos con el pasado y dar vueltas una y otra vez a lo que hicimos mal y, todavía más, a lo que nos hicieron peor. Y me resulta triste. Hay tantas formas de querer en presente y malgastamos el tiempo, invirtiéndolo en intentar cambiar eventos inamovibles y añorar situaciones que ya fueron escritas hace mucho. La mayoría de las personas tienes la grandísima suerte de conocer y compartir grandes momentos en este mismo instante con padres, hermanos, abuelos, tíos, primos, amigos y, cómo no, másqueamigos. Sin embargo, nos dedicamos a lamentarnos por cómo quisimos en un pasado y en pensar en qué habría sucedido si la suerte nos hubiese sonreído de otra manera, si la música hubiese sonado a otro ritmo, o si nos hubiesen dado una mano mejor con algún que otro as.
¿Por qué tanta obsesión con algo tan remoto como el pasado si ya está lejos?
Yo creo que la respuesta es sencilla: el presente da miedo.
Es retador. Es difícil. Te da en las narices. De golpe. Es ese muro gigante contra el que te chocas. El que requiere escalarlo y sudar para conseguir llegar al otro lado. Ese.
Pero lo que más caracteriza al presente es que es el momento en el que menos información tenemos a la hora de actuar y eso complica la situación en el momento de decidir.
¿Cuántas veces decimos “si en el momento lo hubiese sabido habría hecho las cosas de otra manera”? El pasado es fácil porque controlas la situación. Sabes todo de él. Del ahora en realidad no sabes nada. Las decisiones las tomamos en base a corazonadas y después tiramos los dados, cruzamos los dedos y esperamos que todo salga bien.
Y por eso es más fácil decir que quisiste a alguien, no que lo quieres ahora. Lo que pasa es que para querer, en presente, hoy, ahora, en este mismo instante y no otro, hay que ser valiente. Hay que echar toda la carne al asador y lamentablemente eso no está demasiado difundido. Según nos vamos haciendo más mayores aprendemos, a modo de coraza, a idealizar las relaciones y momentos pasados, en vez de valorar lo que tenemos en la actualidad. Algunos directamente cambian lo que en verdad significó y lo que sucedió, mezclando una extendidísima imaginación, deseos frustrados y mentira poco original con mucha maestría y alguna que otra dosis de realidad, porque “sino sería inventárselo del todo”. Explotamos al pasado hasta que no le queda ni una sola gota de jugo, nos evadimos con él cuando lo consideramos oportuno y el pobre no tiene ni voz para quejarse.
Y es que cuando la realidad choca, recurrimos a este tipo de trucos, engañándonos tan solo a nosotros mismos. El problema es que la realidad es cruda pero, ante todo, es real. Y eso es lo importante que con demasiada frecuencia decidimos olvidar.
Es más fácil haber querido que querer en presente porque querer a alguien es mantener esa promesa cuando ya no te conviene. Es hacer que todas las palabras que algún día dijiste en estado de euforia máxima sigan teniendo el mismo sentido en los malos momentos. Es estar dispuesto a luchar hasta el final y poner las necesidades de otra persona muy por encima de las tuyas. Es decir adiós la egoísmo, al “yo y sólo yo”. Es no tirar la toalla en cuanto se avecina tormenta. No es sólo tragarte el orgullo, sino que es dejarlo tirado en la cuneta y abandonarlo para siempre. Sayonara, baby. Es convertir sus alegrías en las tuyas, e ir más allá, haciendo lo mismo con las penas, para bien o para mal. Es aprender a ceder y a olvidarte de la ley del talión. Es saber seguir tirando del equipo cuando haya una lesión. Es estar dispuesto a poner la otra mejilla, como mínimo.
Y sobre todo es dejar de decir “querer”, y transformarlo con el tiempo en “amar“. “Querer” para mí suena a infatuación, a posesión y deseo efímeros. “Amar” está en otro nivel, es entregarse. Querer se llegará a querer a un puñado o dos, pero amar, sólo se ama a una persona en la vida.
Y aunque perdamos el rumbo y nos repitamos lo contrario, no nos podemos olvidar del objetivo final al que todos aspiramos: amar en presente y futuro, y dejar de querer en pasado."

sábado, 17 de mayo de 2014

Never give up.

Me dieron todo tipo de fármacos para devolverme la sonrisa, la esperanza y el bienestar, sin saber que eso solo lo encontraría queriéndome, respetándome y perdonándome. Sé que esto es una lucha que nunca acabará pero cada día me levanto orgullosa de lo que soy, de quién soy y de quién voy a ser.

lunes, 12 de mayo de 2014

No es cuestión de ser, es cuestión de estar.

Es increíble lo que podemos transmitir con una simple actitud.

http://www.cartelurbano.com/content/ilusiones-de-un-cuerpo#.U3EBu_lA1yk

Levántate de la cama, como sea, como puedas, tírate si hace falta, pero sal de esas sábanas. Lávate la cara, toma un buen desayuno (te lo mereces), peínate, ponte Rimmel, píntate el morro y échate esa colonia que tanto te gusta. Sonríe.
Sal a la calle con la cabeza bien alta. "Hoy es mi día".
Y así cada mañana.



(PD: importante mirad el link)

Tricolor.

Me siento sola. Me siento triste.
No sé por qué me importas si ni siquiera te quiero. No sé por qué te pienso si ni siquiera tú me recuerdas. No sé por qué necesito tu atención si ni siquiera me planteo la idea de tenerte como pareja. No sé por qué me enfadas si no somos nada. No sé por qué te dedico este espacio si no sabes ni de su existencia.


No sé... no sé ni a quién me estoy refiriendo. Si a uno, a otro o al anterior. Porque ahora no me gustan las tarrinas de dos sabores, ahora he descubierto los cucuruchos de tres bolas (que además, te llevas galleta como acompañante, con un toque crujiente).






















...¿Cómo puede una niña estar triste con un cucurucho de tres bolas?




sábado, 10 de mayo de 2014

Sobre la necesidad, los "te quiero" y el amor.

-Te amo - dijo el Principito…
-Yo también te quiero - dijo la rosa.
-No es lo mismo - respondió él…
Querer es tomar posesión de algo, de alguien. Es buscar en los demás eso que llena las expectativas personales de afecto, de compañía…

Querer es hacer nuestro lo que no nos pertenece, es adueñarnos o desear algo para completarnos, porque en algún punto nos reconocemos carentes.Querer es esperar, es apegarse a las cosas y a las personas desde nuestras necesidades. Entonces, cuando no tenemos reciprocidad hay sufrimiento. Cuando el “bien” querido no nos corresponde, nos sentimos frustrados y decepcionados.Si quiero a alguien, tengo expectativas, espero algo. Si la otra persona no me da lo que espero, sufro. El problema es que hay una mayor probabilidad de que la otra persona tenga otras motivaciones, pues todos somos muy diferentes. Cada ser humano es un universo.Amar es desear lo mejor para el otro, aún cuando tenga motivaciones muy distintas.Amar es permitir que seas feliz, aún cuando tu camino sea diferente al mío. Es un sentimiento desinteresado que nace en un donarse, es darse por completo desde el corazón. Por esto, el amor nunca será causa de sufrimiento.Cuando una persona dice que ha sufrido por amor, en realidad ha sufrido por querer, no por amar. Se sufre por apegos. Si realmente se ama, no puede sufrir, pues nada ha esperado del otro.Cuando amamos nos entregamos sin pedir nada a cambio, por el simple y puro placer de dar.Pero es cierto también que esta entrega, este darse, desinteresado, solo se da en el conocimiento. Solo podemos amar lo que conocemos, porque amar implica tirarse al vacío, confiar la vida y el alma. Y el alma no se indemniza.Y conocerse es justamente saber de ti, de tus alegrías, de tu paz, pero también de tus enojos, de tus luchas, de tu error. Porque el amor trasciende el enojo, la lucha, el error y no es solo para momentos de alegría.Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar, no porque me debas nada, no con posesión egoísta, sino estar en silenciosa compañía.Amar es saber que no te cambia el tiempo, ni las tempestades, ni mis inviernos.Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como padre, madre, hermano, hijo, amigo y saber que en el tuyo hay un lugar para mí.Dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta. La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar.
-Ya entendí - dijo la rosa.
-No lo entiendas, vívelo -dijo el Principito.


Repite conmigo: "tengo que recuperarme".

Me ahogo. Siento miedo en el pecho y tristeza en la garganta. Son sensaciones tan reales que no puedo respirar. Quiero llorar.
Tengo mucho miedo a volver a lo de antes. Mi mundo se ha partido en dos (o tres) desde que te has ido. Me haces mucho daño pero te necesito. Es algo que tengo que solucionar ya. Mi salud no puede depender tanto de los hombres.
Tengo que recuperarme.
Tengo que recuperarme.
Tengo que recuperarme.
Tengo que recuperarme.
Tengo que recuperarme.
Tengo que recuperarme.
Tengo que recuperarme.
Tengo que recuperarme.
Tengo que recuperarme.
Tengo que recuperarme.
Tengo que recuperarme.
Tengo que recuperarme.
Tengo que recuperarme.
Tengo que recuperarme.
Tengo que recuperarme.
Tengo que recuperarme.
Tengo que recuperarme.
Tengo que recuperarme.
Tengo que recuperarme.
Tengo que recuperarme.
Tengo que recuperarme.
Tengo que recuperarme.
Tengo que recuperarme.
Tengo que recuperarme.
...