Música

“Que la comida sea tu alimento y el alimento tu mejor medicina” Hipócrates

martes, 26 de febrero de 2013

Desperdicio humano.

Hoy, un anónimo me dijo: "Hay gente en silla de ruedas y les lavan cada día y tu con tus 20 años vergüenza te tenía que dar no ducharte. No trabajas, no te lavas, malgastas la comida, estorbas... Lo sabes. Pobre tu madre para merecerse una cosa como tú."

Y un jarro de agua fría se volcó sobre mi. Que idiota que soy. Que egoísta. ¿Cómo no lo he visto antes? Mi madre tiene razón, esa persona tiene razón: soy un desperdicio humano. Soy un gasto extra para la familia. Gasto comida extra con mis atracones y dinero extra con mis tratamientos. ¿Y qué hago yo a cambio? Nada. No estudio, no trabajo, no ayudo en casa, no me relaciono con mi familia, contesto de mala manera... 

Sólo causo dolores de cabeza y problemas. Ojalá pudiera dejar de comer, dejar de gastar comida... quedarme en la cama hasta morirme del asco. En serio. Sé que estoy empezando una terapia nueva, sé que dije que tenía muchas fuerzas y ganas de seguir adelante, que tenía esperanzas de salir curada de ese centro... pero hoy no tengo nada. Hoy sólo quiero dormir. Dormir y no despertar. Dejar de existir. Dejar de molestar.



¿Sabes? Lo que me duele es que cuando una se abre, reconoce su problema y empieza a decirlo a pesar de toda la vergüenza que ello supone (que es un paso grande para afrontarlo), venga alguien y te eche abajo todo el esfuerzo que has hecho. Me sentía segura aquí en Ask, en Twitter y en mi Blog diciendo lo que sentía sin tapujos y hablando sobre mis problemas tal y como son, sin esconder detalles, hasta hoy...

domingo, 24 de febrero de 2013

La verdadera cara de Mia

Aquí os dejo mi tercer vídeo editado por mi. Tenía varias grabaciones de distintos días en las que expresaba cómo me sentía o qué pensaba en esos momentos. Hice un audio con todas ellas y este ha sido el resultado:



Link directo: http://youtu.be/T3Re1Vl-jnQ

sábado, 23 de febrero de 2013

¿Te atreves a soñar?

Quería escribir un post sobre qué leches ocurre en mi vida, sobre por qué no avanzo, pero vi este vídeo y pensé "¿Para qué escribir si en poco menos de 8 minutos te lo explican todo maravillosamente?"
Yo no lo hubiera sabido expresar mejor.

Que lo disfruteis (y que os haga pensar tanto como a mi):


Link directo: https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=i07qz_6Mk7g#!



jueves, 21 de febrero de 2013

Clics y Clacs.

A los que aún no se aclaran con mis hábitos alimenticios, aquí os dedico este post:
Y es que no es fácil comprender por qué un día parece que como normal, al siguiente que estoy haciendo una promesa de hambre a Dios y al otro es como si viniese de pasar un mes en la India. No es fácil, lo sé. Tampoco fue fácil para mi comprender todo esto que me pasa. Y explicarlo, aún menos...
El caso es que yo sí como. De hecho, como lo que come una persona normal: hago cinco comidas al día y tomo legumbres, pan, carnes, pescados, huevos, pastas, queso, lácteos, verduras,frutas... Todo menos fritos y salsas. Dulces sólo como cuando me doy atracones.

Lo que ocurre, es que yo desearía bajar de peso. Odio mi cuerpo y muchas veces algo hace "clic" en mi cabeza y me da por restringir lo que como. A esos momentos en los que a penas como, yo los llamo "mis momentos anoréxicos". Intento no comer más de X calorías, hago ejercicio, me aterroriza la idea de comer algo de más, me mido, me peso... Exactamente igual que una anoréxica.

Y sin embargo, otras veces, mi mente hace "clac" y me da por darme atracones y comer todo lo que pille. A esos momentos yo los llamo "mis momentos bulímicos". Como una bestialidad y después intento compensarlo de alguna manera, ya sea con vómitos, con pastillas, con ejercicio o con ayuno al día siguiente.

Mis "clics" y mis "clacs" van y vienen cuando les da la gana y nunca puedo controlar cuando aparece cuál. Obviamente prefiero los primeros, no me hacen sentir tan desbordadas como los otros. Y, normalmente, detrás de un "clic" siempre viene un largo y prolongado "CLAC".

Ahí se aprecian a "Clic" y "Clac" luchando en mi cabeza.


miércoles, 20 de febrero de 2013

Nuevo vídeo ;)

Aquí os dejo un vídeo que acabo de hacer con un audio de la carta que mi hermana me escribió. Esta carta ya la escribí en una de mis primeras entradas, pero ahora la leo con mi propia voz.
Espero que os guste :)





Y aquí el link directo a YouTube (que se ve mejor): http://youtu.be/qMGi2SZV-7Y

martes, 19 de febrero de 2013

¿Hasta luego? ¿Adiós?

En fin... esta es mi última semana en casa y no sé cómo será mi vida a partir de ahora. El lunes 25 empiezo la hospitalización de día en el centro ABB. Estaré allí de 9:00 a 18:00. No sé si tendré tiempo de coger el ordenador (entre la hora de desplazamiento y todo...). Además, lo más importante de todo: no sé si me dejarán volver a entrar en internet. No más Twitter, no más Ask, no más Blog... Me da una pena tremenda. De verdad. 
Quizás no sois conscientes de lo que hacéis, pero me dais las fuerzas diarias para levantarme cada día. Si no fuera por vosotras y vuestros comentarios, yo ahora estaría durmiendo, llorando bajo las sábanas, cortándome, o atracándome. 
Me hacéis sentir útil, al contrario que mi madre, que no para de decirme la carga que soy para ella y para la humanidad. Me hacéis sentir que he nacido para algo, que puedo hacer sentir bien a los demás y que no sólo hago mal. Me hacéis sentir bien conmigo misma, y eso es algo que vale millones :')


Decidí dejar de intentar suicidarme por vosotras, por la cantidad de comentarios que recibí apoyandome y pidiéndome apoyo. Por la cantidad de chicas que me dijeron que me necesitaban, que seguían día a día mi historia y que les servía de ejemplo (y yo sin saberlo). Decidí curarme y vivir de una vez por todas para poder dedicarme, de verdad, a ayudar a gente como vosotras, como yo. Porque sé lo mal que se pasa. 
Y quiero escribir un libro, y tener mi propia consulta, y ver a muchas chicas y chicos salir curados por la puerta de mi consulta.
Y me emociono al imaginar todo eso... :')

Por todo eso, me da tanta pena dejar de contactar con vosotras, dejar de saber cómo estáis (aunque a muchas no os conozca), dejar de sentiros tras la pantalla... No lo soporto. Os necesito. Habéis sido mi apoyo cuando más lo necesité y ahora quiero haceros partícipes de mis pasos hacia la recuperación. Y ayudaros en lo que pueda. Apoyaros.
¡Son todos para vosotras! :)



viernes, 15 de febrero de 2013

Noticias de interés.

Alertan de un aumento de la apología de la anorexia en Internet.
Pero eso ya lo sabíamos nosotras. ¿Cuántas tenéis Twitter, Tuenti, Ask, Blog...? Lo que sea. ¿A ninguna os ha sorprendido la cantidad de usuarios con TCA que hay en esas redes sociales? Yo, sólo en Twitter, tengo a 1.324 seguidores con algún problema alimenticio. Son más de mil, señores. Y los que hay por ahí que no han encontrado mi cuenta o que simplemente no me siguen... A mi me da verdadero terror. 
Leo a niñas de 13 o 15 años que con a pena 50 kilos se sienten gordas, que con 300kcal sienten que han comido una barbaridad, que desean llegar a los 38kg... y me digo a mi misma: "Pero Dios mío, ¡¿dónde estamos llegando?!" 
Dietas, ejercicios exhaustivos, consejos para engañar, consejos para vomitar, ánimos de unas a otras para seguir en ese sanísimo ayuno (nótese mi ironía)... 
Sé que a veces yo he formado parte de esos consejos poco apropiados pero por suerte la gente entra en razón, ve el daño que está causando (tanto a los demás como a sí mismo) y decide poner fin. Así que, con esta noticia, espero que se os abran los ojos y ayudéis a parar esta avalancha de pro-anas y pro-mias. 
Sé que están enfermas, pero llevad la enfermedad de forma que otros no aprendan de ella, por favor. 

LINK: http://www.lavanguardia.com/20110905/54212222728/alertan-de-un-aumento-de-la-apologia-de-la-anorexia-en-internet.html

El baile de las tallas puede pasarle factura a la salud.
Todas nos hemos sentido frustradas al ir de compras y ver que nuestra talla de siempre,, de pronto, nos queda pequeña. "¿Por qué?", te preguntas. "¿Habré engordado?" Y automáticamente te miras en esos espejos mal trucados y tu cuerpo parece haber ensanchado de un momento a otro. Tus piernas son enormes, tu barriga es más voluminosa que hace media hora, cuando entraste por esa puerta. ¿Qué pasa aquí?
Sales a por otra talla y te fijas en el maniquí del centro de la tienda: lleva un conjunto tan bonito... te gustaría probártelo, pero entonces recuerdas lo que has visto en los probadores y, con el cuerpo cortado, dejas la ropa donde estaba y sales corriendo de la tienda. Ya no tienes ganas de probarte nada más.

LINK: http://www.f-ima.org/Upload/Documents/6/62.pdf

La talla adecuada no llegará hasta el 2015:
Esto es como la crisis: cada año nos dice que al año siguiente todo se solucionará. Llevamos no sé cuántos años con el problema de las tallas, y no sé cuánto tiempo llevan diciendo que unificarán las tallas... ahora, por lo visto, esta unificación llegará junto con el final de la crisis, para el 2015...porque se tarda lo mismo en unificar unas tallas que en rescatar un país... y así nos va. (Nótese mi ironía).
Pues eso, que ellos estarán tocándose las pelotas dos años y, mientras tanto, más y más jóvenes en riesgo irán a comprar ropa y se sentirán decepcionados, gordos, fracasados... y muchas nuevas vidas sanas enfermarán por culpa de unas malditas tallas.

LINK: http://www.f-ima.org/Upload/Documents/5/53.pdf

Una de cada cuatro personas obesas lo son por un trastorno por atracones.
El trastorno por atracón (TA) menos comentado en las redes sociales que la anorexia y la bulimia, es uno de los trastornos alimenticios más comunes. Se suele dar, sobre todo, en mujeres adultas. Se caracteriza por la sobreingesta descontrolada de alimentos en un periodo de tiempo corto y por la ausencia de métodos compensatorios insanos (como ocurriría con la bulimia). Quienes la sufren se sienten desplazados, deprimidos, solos, socialmente inadaptados, fracasados... Sienten lo mismo que puede sentir, por ejemplo, una persona con bulimia. Y yo, que padezco bulimia, sé lo duro que es eso. Sé lo duro que es depender de la comida, no poder parar de comer... Es una adicción como cualquier otra: drogas, alcohol, tabaco...
Así que la próxima vez que veáis a alguna persona con sobrepeso u obesidad, pensadlo dos veces antes de llamarle "gordo" o cualquier otro adjetivo descalificativo. 


Tiro al gordo.
Vergonzoso. Son personas, con sentimientos, no objetos de burla o entretenimiento. ¿En qué tipo de sociedad vivimos?


Esta casa es una ruina alimentaria.
La educación alimenticia que recibimos en casa desde pequeños nos afecta para toda la vida. Por eso, cuando una persona desarrolla un TCA, no sólo se debe tratar a la persona en concreto sino todo su entorno: su familia, la alimentación en casa, la alimentación en la infancia, la relación familiar, la relación con la comida, la importancia que la familia otorga a la comida, la educación alimenticia de los padres y la recibida por el paciente...
Esta noticia me pareció muy interesante, y creo que a vosotras no os dejará indiferente. 


El primer bocado ya cuenta.
Otra noticia que reafirma la idea de que los hábitos alimenticios se aprenden en los primeros años de vida y que, de una buena educación alimenticia, dependerá tu salud física, mental y social.


Saltarse el desayuno engorda.
Siempre se ha dicho, pero muchas lo dudabais. ¿Cómo va a engordar si, matemáticamente, estás introduciendo menos calorías en tu cuerpo? Y es que, chicas, no todo son las calorías. También influye mucho la hora de la comida, las horas que dejes pasar entre cada ingesta, la calidad de los alimentos, si tomas una sola ingesta enorme o cinco pequeñas ingestas, si estás estresada o no, si estás obsesionada o no... 

miércoles, 13 de febrero de 2013

¿Qué va a ser de mi vida?

Miro fotos  de mis compañeros de Medicina. Los veo felices, muy unidos, abrazados, en un bar, en clase, en el aula de seminarios, en el depósito de cadáveres, con bata, con vestidos de fiesta... Y siento tanta envidia... Saber que un día tuve la oportunidad de formar parte de ese grupo y que ya nunca la tendré... Me entran ganas de llorar.


Es increíble cómo cambia la percepción que tenemos de las personas según la situación en la que nos encontremos. Cuando iba a clases, todo el mundo me molestaba. Todos me miraban mal e iban diciendo cosas de mi a mis espaldas. Todos me rechazaban. Recuerdo que no quería ir a clases, que no quería interactuar con nadie porque me sentía desplazada o juzgada. No podía confiar en nadie.
Ahora, cuando veo esas fotos, solo surgen en mi sentimientos de nostalgia, cariño y ternura. Les echo de menos cuando no hice con ninguno de ellos una amistad profunda. Ni siquiera entablé una relación más allá de lo que yo llamaría "compañerismo", sin embargo, les echo de menos. "¿Y no se acuerdan de mi?", pienso. "¿Y no se preguntan dónde me he metido? ¿Es que no me echan de menos?" ...

Y es que no caigo en que yo sólo fui esa niña rara que faltaba demasiado a clase, que lloró un par de veces en público y que siempre andaba sola y cabizbaja.



Es entonces cuando me pregunto: ¡¿Qué coño estoy haciendo con mi vida?! 
La estoy desperdiciando. 
Tengo 20 años y no tengo amigos. 
No me relaciono. 
No salgo de esta maldita cama.
No estudio. No trabajo. 
No cuido a mi familia.
Hoy ha sido el cumpleaños de mi abuelo paterno (91 años, probablemente su último cumpleaños) y ni siquiera le he llamado.
La relación con mi padre es nula. La relación con mi madre es mala.
La relación con mis hermanos cada vez va a menos. Me da miedo hablar con mi única amiga. 
Odio salir. 
Odio vestirme. 
No me ducho, me lavo a trozos (odio verme el cuerpo entero). No hago nada con mi tiempo. 
Deseo morirme continuamente. 
No tengo constancia, ni paciencia, ni nada de lo que hay que tener para cambiar las cosas... Así que sólo dejo que las cosas sigan su curso... esperando que algún día cambien por sí solas.

¿Qué va a ser de mi? 













Diagnóstico.

Ayer fui al centro ABB por tercera vez. Recuerdo ir montada en el asiento del copiloto, la cabeza apoyada en el cristal, dejando que botase libremente con cada bache, cada curva o cada frenazo del coche. Ese solecillo agradable de invierno me daba directamente en la cara y yo, medio adormecida (últimamente tengo sueño las 24 horas del día), visualizaba a lo lejos la autopista. Asfalto y dos o tres matorrales, no más. Qué triste. No sabía lo que me esperaba ese día en el centro. ¿Me ingresarían al día siguiente? ¿Estaría loca de verdad? ... O peor aún, ¿estaría crónica?
"You're feeling sad, you're feeling lonely, and no one seems to care" ... El disco que me regaló Antonio sonaba en la radio del coche ... "Hold on if you feel like letting go, hold on it gets better than you know, don't stop looking, you're one step closer, don't stop searching, it's not over. Hold on!  what are you looking for? what are you waiting for?"

Me fui animando canción a canción: Hold on de Good Charlotte, Imagine de John Lennon, Extraordinary Girl de Green Day, Cenicienta de Carlos Siles...
Para cuando entré en la clínica, me decía a mi misma: "Dani, tranquila, seguro que sales de esto en poco tiempo... Y podrás sacarte alguna asignatura este año... Y conocerás a niñas nuevas, y harás amigas... y te alejarás de esa cama maldita... y estarás bien... y no todas son una talla 34-32... y mira aquella, está más gorda que tú... y no será para tanto... y tu vida no está perdida... y..."

-¿La madre de Daniela?
-Sí
-Usted primero. A solas.

Diez minutos. Media hora. Cuarenta minutos... Me desesperaba. Mis piernas no paraban de temblar. La familia que estaba enfrente mía en la sala de espera no paraba de mirarme, y cuanto más me miraban, más nerviosa me ponía yo... y cuanto más nerviosa me ponía, más temblaba mi pierna, y más notaba el michelín de mi barriga. Y por muchas manos, bolsos o chalecos encima que pusiera, siempre se me veía algo: o el michelín, o las piernas, o los pechos caídos, o los brazos enormes, o los gemelos demasiado desarrollados... 
Me levanté agobiada. Fui a la máquina de agua y bebí medio vaso, por hacer algo. Fui a la recepcionista y le dí unos papeles que tenía que darle. No soportaba estar sentada en esa maldita silla, esperando a que mi madre saliera de hablar con el psicólogo. Llevaba demasiado tiempo... ¿iba algo mal?

Por fin salió. El psicólogo me llevó a otra sala, a solas, y una vez sentados, me dijo:
-Bueno Daniela, ¿tú qué crees que tienes?
-Eh... ¿bulimia? -me parecía ridícula aquella pregunta.
-Sí, obviamente tienes una bulimia.
Silencio.
-Vale. ¿Pero tengo algo más?
-¿Tú qué crees que tienes?
-No lo sé -no quería aventurar nada, quería que él me lo dijera.- Pero creo que lo que yo tengo es otra cosa y que eso, me ha derivado en la bulimia. Creo que mi problema principal no es la comida.
-Tener, tienes muchas cosas, es cierto. Pero no te podemos dar un diagnóstico definitivo ahora mismo. Está todo en el aire. Necesitamos conocerte más. Por eso vamos a verte primero un par de semanas y luego ingresarás en el hospital de día, ¿de acuerdo?

¡¿Cómo?! ¿Pero qué mierda es esta? Me hacen venir de lejos para darme medio diagnóstico y para decirme que me ingresan para Marzo? ¿Y qué hago mientras? ¿Morirme del asco en mi cama? ¿Dormir y comer? ¿Llorar y cortarme? ¿Sentirme una desgraciada? ¿Seguir dándole vueltas a la cabeza 24 horas diarias? 
Son demasiados días en casa, demasiados días desocupada, demasiados días tristes, demasiados días con mi madre a solas, demasiados días para matarme...

Les pedí que fueran rápidos. Les pedí atención YA. Estaba concienciandome para poner de mi parte, para salir de esto... pero parece que o no tengo solución o no estoy tan mal como me siento y me dicen, porque sino, me habrían atendido antes. 
Me siento sola. Siento como si no importase a nadie. Siento como si nadie me quisiera ayudar...


¿Es que nunca voy a tener una vida fuera de esta cama, este ordenador y esta mente consumida?


viernes, 8 de febrero de 2013

David Nebreda.



Claro ejemplo de que el arte reside en las mentes más locas, locura que nace en primer
lugar porque existen la sensibilidad y los pensamientos. Quien no piensa y quien no siente, es frío y no sufre las pasiones irracionales con tanta fuerza.

En las personas hay niveles de sensibilidad y niveles de pensamiento. "Este niño es demasiado fantasioso", "No, lo que ocurre es que soy muy sentimental"... Sin embargo, esta fuerza del sentimiento o la obstinación de un pensamiento, a veces no son mejores, sino al contrario, perjudiciales y muy difíciles de controlar.
Ambos, pensamiento y sentimiento se unen a la pasión irracional, que es la forma más pura de vida, pero que se nos escapa de las manos si no tenemos cuidado.
Sin duda la pasión es el motor que nos impulsa a sentir y comprender. Y ese motor nos impulsa (a mi al menos) a expresarnos: escribir, pintar, fotografiar, llorar, gritar... llamar la atención de cualquier forma humana o inhumanamente posible.



Y es por eso que, para mí, las personas más interesantes son aquellas que están locas, las que tienen más cosas por mostrar al mundo, aquellas cuyos pensamientos se alejan de los de la mayoría de los mortales. Y es por eso, quizás, por lo que me llaman tanto la Psicología, la Psiquiatría, los libros de autoayuda, Freud y sus interpretaciones ya pasadas de moda, el conductualismo, el por qué de las cosas, lo que hay más allá de una imagen o un texto, lo que esconde una mirada, la Filosofía... mi propia mente.

Y es por eso que, desde el primer momento que vi la obra de David Nebreda, esquizofrénico español que nos hace partícipes de una enfermedad que vive en soledad, me conmocionó. Vi esa autonegación de la persona que muchas de nosotras presentamos y cómo él ha convertido algo tan des-humanizante en arte. 

Y con ese cuerpo marchito, esa carne cosumida, esos cortes... nos muestra un alma mutilada, un cuerpo cansado de tanto daño, una mente distorsionada pero consciente... Una persona con cabeza gacha que, desde una habitación oscura, grita por si alguien le escucha: “aquí ya no queda nada”.





PD: Las respuestas a su arte son o de absoluta admiración o de absoluto rechazo. 

jueves, 7 de febrero de 2013

Terapia nueva... ¿Vida nueva?

Ayer fui a un nuevo centro especializado en los trastornos alimenticios. No era un centro cualquiera. En cuanto entré me di cuenta de que allí trabajaban diferente. Me dio buenas vibraciones.
Por primera vez hablaron conmigo como si de verdad entendiesen lo que pasa por mi mente, como si de verdad entendiesen que la comida es solo la punta del iceberg de esta maldita enfermedad. 
Prometieron tratar más "las causas" que "el síntoma", lo cual me alivió bastante. Aquello me dio esperanzas y me hizo sentir feliz... por un momento. Luego el psicólogo comentó algo que me aterrorizó: "hay casos que se cronifican, cierto... esperemos que tú te cures".


Así que, a partir de ahora iré diariamente al centro durante horas y tendré el blog más abandonado... Aún así no dejaré de contar cómo me va siempre que pueda :)
Tatuaje símbolo de recuperación de un TCA 





PD: aquí os dejo el blog de una de las pacientes de ese centro que, sin conocerla ni conocerme, me ha conmocionado su nivel de expresión. Se llama Sandra, vive en Sevilla y tiene 19 años. A día de hoy está dada de alta.Espero que disfrutéis sus posts tanto como yo y que os transmita algún "consejillo de vida".

http://www.1espejo1000ventanas.com/sandraalonso/