Música

“Que la comida sea tu alimento y el alimento tu mejor medicina” Hipócrates

viernes, 8 de febrero de 2013

David Nebreda.



Claro ejemplo de que el arte reside en las mentes más locas, locura que nace en primer
lugar porque existen la sensibilidad y los pensamientos. Quien no piensa y quien no siente, es frío y no sufre las pasiones irracionales con tanta fuerza.

En las personas hay niveles de sensibilidad y niveles de pensamiento. "Este niño es demasiado fantasioso", "No, lo que ocurre es que soy muy sentimental"... Sin embargo, esta fuerza del sentimiento o la obstinación de un pensamiento, a veces no son mejores, sino al contrario, perjudiciales y muy difíciles de controlar.
Ambos, pensamiento y sentimiento se unen a la pasión irracional, que es la forma más pura de vida, pero que se nos escapa de las manos si no tenemos cuidado.
Sin duda la pasión es el motor que nos impulsa a sentir y comprender. Y ese motor nos impulsa (a mi al menos) a expresarnos: escribir, pintar, fotografiar, llorar, gritar... llamar la atención de cualquier forma humana o inhumanamente posible.



Y es por eso que, para mí, las personas más interesantes son aquellas que están locas, las que tienen más cosas por mostrar al mundo, aquellas cuyos pensamientos se alejan de los de la mayoría de los mortales. Y es por eso, quizás, por lo que me llaman tanto la Psicología, la Psiquiatría, los libros de autoayuda, Freud y sus interpretaciones ya pasadas de moda, el conductualismo, el por qué de las cosas, lo que hay más allá de una imagen o un texto, lo que esconde una mirada, la Filosofía... mi propia mente.

Y es por eso que, desde el primer momento que vi la obra de David Nebreda, esquizofrénico español que nos hace partícipes de una enfermedad que vive en soledad, me conmocionó. Vi esa autonegación de la persona que muchas de nosotras presentamos y cómo él ha convertido algo tan des-humanizante en arte. 

Y con ese cuerpo marchito, esa carne cosumida, esos cortes... nos muestra un alma mutilada, un cuerpo cansado de tanto daño, una mente distorsionada pero consciente... Una persona con cabeza gacha que, desde una habitación oscura, grita por si alguien le escucha: “aquí ya no queda nada”.





PD: Las respuestas a su arte son o de absoluta admiración o de absoluto rechazo. 

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