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“Que la comida sea tu alimento y el alimento tu mejor medicina” Hipócrates

viernes, 11 de enero de 2013

Cuando encuentre el valor, lo haré.


¿Qué sentido tiene mi vida? No estudio, no tengo amigos, no me gusta mi cuerpo y no hago nada para cambiarlo. No tengo autoestima, no tengo constancia, ni paciencia. No tengo ninguna ilusión ni ningún aliciente por el que seguir luchando. Todo me da igual.
¿Para qué seguir sufriendo? Soy incapaz de imaginar un futuro más allá de la semana que viene. Cada vez tengo más claro que quiero morir. Cada vez tengo más claro que no voy a ser nadie para nadie. Cada vez tengo más claro que yo no nací para vivir.
“Sé tu misma”, “que no te importe la opinión de los demás”, “cambia tu vida, sólo tú puedes hacerlo”, “aún estás a tiempo”… Estoy hasta el coño de oír todas esas frases hechas. NO SABÉIS LO QUE PASA POR MI MENTE.
Sé que es de egoístas y de gilipollas provocarse una enfermedad cuando una está sana. Sé que debería dar gracias por tener dos piernas, dos brazos, dos ojos, dos oídos, una nariz, una boca… y por que funcionen.  Pero para mi, no es suficiente. Quiero dejarlo todo, encerrarme y no salir nunca más.
Mamá, si lees esto por casualidad, si algún día encuentras esta página y yo ya no estoy, vive. No te culpes, yo no era feliz. Vive y disfruta de tus hijos. Trabaja y sé feliz. Los hermanos te necesitan. Hiciste todo lo posible por ayudarme. Tienes que saber que te admiro mucho, desde siempre. He intentado seguir tus pasos, pero no he podido. He intentado ser médico como tú, pero estoy enferma. Enferma de la cabeza. Sigue siendo como eres, da a los hermanos ese buen ejemplo que me transmitiste a mi. No te preocupes si ellos aún no lo ven, pronto madurarán y verán la realidad tal y como es. Te quiero.
Carmen, Pedrito, estudiad mucho. Llegar a ser lo que queráis ser, porque sois niños listos y trabajadores y podréis con cualquier cosa. No dejéis que nada os lo impida. No sufráis por mi, era lo que yo quería.  Casaos o no, haced lo que queráis. Tened hijos o no, como queráis. Pero sed felices.
Antonio, no cambies. No te culpes. No te encierres en ti mismo. No pares tu vida. Sigue adelante, estudia mucho, llegarás lejos. Habla, expresa tus sentimientos, libérate de tus cargas. Sigue con esos valores tan nobles que tienes. No pierdas la fe en la humanidad. No todo el mundo es como yo. No dejes que tu experiencia conmigo te marque negativamente. Recuerda los momentos buenos y supéralo. Perdóname, ya no podía más. No es por ti, lo repito, pero no podía más. Lo siento. No entristezcas. Cásate, ten hijos y un perrito. Ve de viaje. Quiere a tu familia. Sé feliz. Lo mereces. Te quiero. Siempre te he querido.

PD: si algún día dejo de escribir, es que al fin conseguí lo que pretendía: desaparecer. (Por si a alguien le importa).


4 comentarios:

  1. No desaparezcas, por favor. Me importas mucho. Sí, a alguien que ni conoces, ni te conoce. Te leo siempre y sé que eres diferente a la mayoría. No tienes ninguna intención en llamar la atención, y me apuesto el cuello a que en tu alrededor saben muy pocos lo de tu bulimia pues no te gusta contar tus problemas por si eres muy pesada y porque piensas que no le importa a nadie, ¿no es así?
    No te desanimes, yo me siento exactamente igual que tu, y sufro lo mismo que tú, y cada vez le tengo menos ganas a la vida, y cada día me aislo más del mundo exterior. Pero, joder, si naciste es por algo, suena a tópico pero la vida no te está diciendo "acaba", sino "espera".

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    1. :') joder, gracias. No sé quién eres, pero gracias. Me conoces mejor que mucha gente de mi alrededor, es extraño... pero me alivia.

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  2. Quiza no leas esta entrada por.ser antigua.... Pero me.recuerdas a mis malas rachas. Cuando no controlo mi tristeza y como.consiguiente tampoco mis ingestas que acaban en lo que ya sabes.
    Ojala no vuelvan... Y piensa que se te nubla la mente, no eres tu la.que piensa asi. Unbeso

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    1. Gracias por leerme. Y por leer esta entrada porque, como tú bien dices, es antigua. Y normalmente la gente suele leer las primeras entradas y ya. Gracias por tus palabras. Últimamente me sentía un poco así, como en esta entrada. Me ha venido bien que alguien se tomara la molestia de recordarme que en realidad no quiero esto para mi, que no soy yo la que pienso así :)

      En cuanto a tí, he visto tu blog... y si quieres acabar con esas malas rachas, esa tristeza, los atracones, vómitos y demás, deja de escribir para obsesionarte. No dejes de comer ni te peses. Un número no tiene importancia de por sí, solo tiene el valor que nosotras le queramos dar. Ve a terapia, pide ayuda, te vendrá bien ;)

      Un abrazo, guapa.

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